El Ojo Humano: Refutación Viviente de Darwin
Darwin confesó que atribuir el ojo a la selección natural le parecía "absurdo en el más alto grado". Tenía razón. Partes interdependientes, una cascada molecular irreducible y soluciones ópticas que la ingeniería apenas imita: el ojo humano no es una dificultad pendiente para la evolución, sino su refutación viviente, y la firma del Creador que el Salmo 94:9 anunció.